jueves, 16 de noviembre de 2017

QUÉ FUE AQUELLO DE LA HEROÍNA. Parte III

César Méndez Anciones
Historiador. Miembro del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

Seguramente hayamos escuchado alguna vez comentarios - siendo el caso más llamativo en el País Vasco – sobre que la policía o guardia civil pasaba la propia heroína, pronunciado tanto por artistas como Fermín Muguruza (Kortatu) como obreros, comentarios que se intentaron desprestigiar. También el profesor Juan Carlos Monedero declaró que la policía distribuía droga por los barrios más conflictivos, ante lo cual la prensa se le echó encima cuando cobró protagonismo dentro de la formación política Podemos. Pero estas denuncias ya habían sido llevadas al Congreso de los Diputados por la Coordinadora de Barrios de Madrid en el año 1987 a través de una denuncia por escrito alegando la existencia de policías que venden la propia droga sustraída y que ofrecen heroína en las comisarías a cambio de servicios prestados, acusaciones que apoyó el propio Sindicato Autónomo de Policía[1]. Del mismo modo el colectivo de ``las Madres contra la Droga´´ se manifestaron en frente del Congreso acusando a policías y guardias civiles de estar implicados en el narcotráfico[2].
La verdad es que no hace falta más que buscar entre las hemerotecas para comprobar la cantidad de miembros de las fuerzas de seguridad implicados en el tráfico de droga, ya fuese de manera directa o pasiva haciendo la vista gorda, dejando libres a traficantes o pagando con droga a adictos detenidos para que colaboren[3]. Se desarticulaban bandas dedicadas al tráfico donde, por ejemplo, el cabo primero de Guardia Civil de Galicia quedaba implicado en 1979[4]. En 1984 un sargento de la Guardia Civil en El Escorial con casi 2 kilos de heroína[5]. Podríamos recoger un largo etcétera, los cuales podemos encontrar una lista de ellos en el libro ¿Nos matan con heroína? De Juan Carlos Usó (diez páginas repletas de casos concretos), como los mossos d´esquadra que declararon ante el juez que traficaron por presión de la propia Guardia Civil o los ertzainas que dirigían una red de narcotráfico. Además, a esta suma de fuerzas del estado implicadas en el narcotráfico se le podrían sumar diferentes alcaldes de municipios y senadores, los cuales actuaban acorde dichos traficantes, pudiendo alargar esto hasta la actualidad[6].


 La búsqueda de fuentes bibliográficas que tratasen la implicación de las fuerzas del estado en el tráfico de heroína me llevó hasta la obra A los pies del Caballo. Narcotráfico, heroína y contrainsurgnecia en Euskal Herria, obra realizada por el trabajador del metal e investigador autodidacta Justo Arriola, con la editorial Txalaparta. Dicha obra acabó convirtiéndose en la espina central de estos tres artículos aquí presentados, siendo de gran utilidad a la hora de investigar el tema que concierne, con nuevas aportaciones, fuentes, testimonios y datos hasta ahora invisibles (o intencionadamente olvidados), como fuese la implicación del Grupo Antiterrorista de Liberación en el tráfico. Uno de los casos más escandalosos fue el de Miquel Gutiérrez, quien trabajaba en la Brigada Antidroga y dirigente de los GAL, detenido en Tailandia con casi un kilo de heroína[7]. Además, los pasaportes falsos eran proporcionados por la misma Policía para que pudiese ir a buscar y traer la mercancía[8]. Del mismo modo, otros confidentes relacionados con el GAL fueron dejados en libertad tras ser pillados heroína. Muchos de ellos eran pagados con la misma, como confirmó Luis Morcillo Pinillo al afirmar que pagó medio kilo de heroína a uno de sus hombres por la ayuda en el asesinato del dirigente de Herri Batasuna[9].
La implicación del GAL en la protección a una serie de grandes traficantes de droga fue expuestoen el famoso Informe Navajas en 1989 titulado ``Sobre una organización de narcotraficantes que opera en el País Vasco y a la que estarían dando cobertura miembros de las Fuerzas de Seguridad de Estado´´, teniendo el cuartel de Intxaurrondo y el propio Galindo un gran peso, quien es acusado por el informe de cohecho, contrabando, narcotráfico y proxenetismo[10]. El propio general Pedro Catalán no tuvo inconveniente en manifestar que el cuartel era un foco de corrupción, y el jefe del grupo mixto antidroga Máximo Blanco denunció el papel de Galindo en dicha corrupción para financiar ``la guerra sucia´´ que se estaba llevando contra ETA y su enriquecimiento personal[11].
El informe fue despreciado por el fiscal general del Estado Javier Moscoso y su sucesor Leopoldo Torres. No se investigó, siendo sistemáticamente saboteada por la Guardia Civil pese a tener pruebas, testigos y nombres concretos. Acabó desapareciendo. Uno de los 31 nombres que aportaba el documento, Enrique Dorado Villalobos ``Kike el del GAL´´, sería detenido en 1994 por soborno a un jefe del grupo antidrogas de la Guardia Civil[12].
 Aunque, sin pretender desmigajar dicha obra ni apropiarme de su contenido, finalizaré el presente artículo con una declaración sustraída de la misma que creo resultará del suficiente atractivo para acercarnos a ella y ahondar nuestros conocimientos sobre las ``cloacas del Estado´´:
``Yo transportaba cada semana quince kilos de heroína hasta un punto de la autopista que va desde Bilbao hasta Donostia. Viajaba en un coche que conducía un guardia civil de paisano, mientras que por delante otro coche nos iba abriendo camino. El cargamento lo recogía otro guardia civil de Intxaurrondo, que se encargaba después de su distribución. Cuando le pregunté a mi acompañante cuál era el motivo de aquel envío continuado y masivo de droga, su respuesta no pudo ser más clara: Para castigar a la juventud vasca por su apoyo a ETA´´[13].
``La obsesión de esa mafia oficial de la Guardia Civil era distribuir en el País Vasco la mayor cantidad posible de heroína. Tenían la creencia de que el compromiso político de la juventud vasca y el apoyo que obtenía ETA descenderían directamente en proporción a la cantidad de heroína que se consumiera. Decían que cuantos más heroinómanos vascos, menos terroristas. Y que, de paso, todos, guardias civiles y confidentes, ganábamos dinero´´[14].
Estos son los testimonios de un traficante turco arrepentido que trabajó para la Guardia Civil, Osman Sabri y se hace llamar Vedat Çiçek. Él mismo se autoinculpó y se ofreció a aclarar la implicación de la Guardia Civil en el tráfico de heroína ante un juez, en donde también se inculpaba a Galindo. Sus declaraciones, al igual que el Informe Navajas, también fueron ninguneadas por la justicia, mientras que afirma que es el único testigo vivo que queda, pues al resto los ejecutaron[15].




[1] HEMEROTECA ``ABC´´: Vecinos de Entrevías denuncian la venta de droga y supuesta corrupción policial. Presentaron en el Congreso un escrito detallando puntos de ventas. ABC, Madrid. 04.03.1987, p.36. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1987/03/04/036.html. HEMEROTECA ``EL PAÍS´´.  El Sindicato Autónomo de Policía apoya las denuncias de la Coordinadora de Barrios contra el tráfico de drogas. 28.03.1987.
[2] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´:  Madres contra la Droga culpa a la Policía. El País, 15.10.1991. https://elpais.com/diario/1991/10/15/madrid/687529461_850215.html
[3] MARKEZ, IÑAKI; GURRUTXAGA, FELIPE Y BARRIOS, LUIS. Las drogas en Euskadi: El dominio de la hipocresía. San Sebastián, Tercera Prensa. 1989. pg. 127
[4] ``Cabo primero de la Guardia Civil traficaba con hachis. Desarticulada una banda gallega´´. Mundo Diario. 14.10.1979
[5] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´: Un sargento de la Guardia Civil detenido en San Lorenzo de El Escorial con casi dos kilos de heroína. El Pais. 12.09.1984  https://elpais.com/diario/1984/09/12/madrid/463836258_850215.html
[6]   USÓ, JUAN CARLOS. ¿Nos matan con heroína? Sobre la intoxicación farmacológica como arma de Estado. España, 2015.  ISBN 978-84-608-3480-9. pg. 104-114.
[7] HEMEROTECA ``LA VANGUARDIA´´. Un jefe del GAL, encarcelado en Tailandia por traficar con heroína. 12.05.1987
[8] HEMEROTECA ``LA VANGUARDIA´´. Propietario de una videoteca y confidente muy especial´´. 19.03.1986
[9] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´. Miguel Ángel López Ocaña se autoinculpa del asesinato de Brouard en un relato poco verosímil. Acusa a José Luis Morcillo de haberle contratado y de ser el otro autor material del atentado. 05.01.1989. https://elpais.com/diario/1989/01/05/espana/599958004_850215.html
[10] DOCUMENTAL Narcotráfico, su relación con el Estado y la política.
[11] ARRIOLA, JUSTO. A los pies del caballo.Narcotráfico, heroína y contrainsurgencia en Euskal Herria. Navarra, 2016. ISBN 978- 84-16350 -68-1. pg. 329 y p. 334
[12] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´. Una condena para el sargento Enrique Dorado. 26.6.1995 https://elpais.com/diario/1995/06/26/espana/804117607_850215.html
[13] REI, PEPE Y SAN MARTÍN, EDURNE. Egininventigación: Otra forma de periodismo. Tafalla (Nafarroa), Txalaparta. 1998. p. 71
[14] REI, PEPE. Intxaurrondo: La trama verde. Tafalla (Nafarroa), Txalaparta, 1996. ISBN 84.86597.82.X p. 258
[15]ARRIOLA, JUSTO. A los pies del caballo. Narcotráfico, heroína y contrainsurgencia en Euskal Herria. Navarra, 2016. ISBN 978- 84-16350 -68-1. Pg 305-308

lunes, 13 de noviembre de 2017

LA "ETERNA PROMESA" DEL SECTOR LÁCTEO

Ángel Tejeda.

En los últimos meses, viene sonando con fuerza, la “eterna promesa” de una  subida del precio de producción de la leche por parte de la industria láctea. Actualmente el viejo continente se encuentra ante la mayor crisis de escasez de mantequilla desde la Segunda Guerra mundial, debido al uso de ésta como sustitutivo del aceite de palma dentro del sector repostero, lo que por lógica debería de revertir en una subida de precios  al ganadero. Para encajar con sentido esta breve opinión acerca de la crisis láctea que vive el sector, considero oportuno la lectura  de  mi anterior artículo - “Un monstruo Lácteo, como consecuencia de la desregulación del mercado[1]”-, en el que realizo una fehaciente crítica a la implantación de la macrogranja de vacuno en la población de Noviercas (Soria)  por parte de la cooperativa navarra Valla de Odieta. El proyecto planteado por esta grupo, recoge la puesta en marcha de una explotación entorno a las 20.000 cabezas, lo cual resulta absolutamente inviable desde un punto de vista ambiental tal y como reflejan los estudios realizados y únicamente  responde a  los intereses económicos  de la gran industria láctea y del equipo  gobierno de la Junta de Castilla y León.
Para ahondar en la explicación del porqué de la eterna promesa de subida de precios por parte de la industria láctea al sector ganadero, considero necesario contextualizar lo que a mi entender es el punto de inflexión en el sector, como es el fin de las cuotas lácteas el 1 de abril de 2015, o lo que es lo mismo, la desregulación del mercado traspasando las cuotas lácteas en propiedad de los ganaderos desde 1984 a manos de las grandes multinacionales del sector lechero. Es necesario  explicar a todas aquellas personas que no son conocedoras del funcionamiento del sector, que este acontecimiento no supuso una simple transición jurídica de un sistema de comercialización a otro, sino lo que denomino el mayor latrocinio a los derechos de este colectivo. De la noche a la mañana los ganaderos perdieron miles de euros ante una decisión europea, en lo que en sus propias palabras consideraban “un plan de pensiones” complementario ante una vida de absoluto esfuerzo y sacrificio.

Con el fin de las cuotas lácteas en 2015, y la entrega de la “soberanía láctea” de los ganaderos en favor de los interés de las grandes comercializadoras lecheras, el funcionamiento del sector responde de la siguiente manera. El mercado se libera, el precio de la leche en el territorio nacional empieza a ser controlado de forma oligopolística  por parte de la industria, dado que según la datos del observatorio de la leche de la Unión Europea, España presenta un déficit lácteo de un 30%, por tanto el precio debería de incrementarse, y paradójicamente resulta todo lo contrario.  La lógica parece apuntar a que evidentemente las multinacionales lecheras, presionan al ganadero, ante un producto de alta caducidad fijando los precios  en función de sus propios intereses, y despreciando la verdadera labor ejercida desde las explotaciones. Tanto es así que sigo analizando los datos del sector, revelan la desaparición de 2000 explotaciones, es decir  un 10% del conjunto nacional, éstas han pasado de 17.084 explotaciones (2015) a 15.368 (2017). En referencia  a los últimos datos expuestos por la Comisión Europea (primer trimestre de 2017), el precio medio por litro  se situó en 0,30 céntimos a nivel nacional, mientras que la media europea fue de 0,33 céntimos, precios que distan de las expectativas de los ganaderos españoles, para garantizar la viabilidad del sector hoy día. Sin embargo los grandes productores de la Unión Europea: Polonia, Dinamarca, Alemania, Holanda,  Irlanda y Bélgica han registrado precios entre un 26% y un 39% más elevados que en 2016, hecho que no ha ocurrido en el caso de España.
Tras contextualizar las causas y posteriores consecuencias del fin de la desregularización del mercado lácteo europeo, me gustaría explicar  los intereses que responden a tales acontecimientos. El neoliberalismo ha desembarcado en todas y cada una de las explotaciones del nuestro territorio, así lo demuestran las profundas y rápidas transformaciones que están sufriendo las granjas y ganaderos en estos últimos dos años. Es por ello que considero plausible realizar un breve análisis político, de las consecuencias del fin de las cuotas lácteas en el sector ganadero, distinguiendo varios modelos de producción.
Por un lado la pequeña explotación familiar está cediendo terreno en favor de las grandes vaquerías, este último modelo es el que buscan  las comercializadoras, pues responden fielmente a sus intereses, es decir se prestan a la hegemonía del capital. Se busca un modelo productivo intensivo (a tres ordeños), donde el objetivo es la producción de grandes cantidades de leche, ideal para la industria, dado que como reducen el margen a mínimos, persiguen que a través de una  venta a volumen, el ganadero  pueda obtener una “rentabilidad de supervivencia”, claramente muy alejada de los precios que deberían garantizar la viabilidad de las explotaciones, dadas  inversiones en las que se ven inmersos y ante las desmedidas exigencias de la industria. Otro problema que encuentro a estas grandes explotaciones, salvaguardando las diferencias con el gran monstruo de Noviercas, es la sobreexplotación en muchas ocasiones de los animales, donde la constante exigencia de las multinacionales lecheras conlleva a una escasa longevidad por parte de la vacas, y es que el animal no entiende de competitividad. Desde el  punto de vista medioambiental, estas grandes granjas requieren de una elevada cantidad de recursos para sustentar la totalidad del ganado de la explotación.  La gestión de los purines, resulta una gran problemática,pues se torna difícil encontrar grandes extensiones de terreno donde depositarlos. Sería irresponsable por mi parte, realizar únicamente una crítica a la situación  forzosa a la que ha conducido  la industria láctea a las que en el pasado fueron pequeñas y medianas explotaciones familiares, pues ante un trabajo tan esclavo donde los 365 días se trabaja, la robotización y la introducción de personal cualificado a permitido una mejor calidad de vida de los propietarios pero también una mejora en la genética, producción y manejo de los animales.
En contraposición a ese gran modelo de producción, se encuentran las pequeñas explotaciones, caracterizadaspor un ritmo menor de producción frente al modelo intensivo, donde priman la longevidad del animal y consecuentemente suponen un sistema más sostenible, ante los efectos que presenta el cambio climático y más en un país tan expuesto como España. Este modelo de producción más propio de las comunidades autónomas norteñas, permite un mayor  arraigo  a la tierra, frenando la incipiente despoblación de las zonas rurales.Espero que esta última afirmación cale entre aquellos dirigentes políticos que se llenan la boca de “patria”, patria es defender los derechos e intereses de los ganaderos, agricultores y pobladores de las zonas rurales.
Por tanto  puedo concluir que los principios económicos en los que se asienta el neoliberalismo, han conducido a cientos de explotaciones  al cierre, y en otras muchas a unos niveles de explotación lejos de la consonancia que a mi entender debería garantizar la retroalimentación del proceso desde el nacimiento del animal hasta la  venta final de producto al consumidor. Me gustaría volver a recalcar que el objetivo que persigo en este breve artículo es realizar una dura crítica al oligopolio de las grandes comercializadores lecheras, y no a la víctima (el ganadero), las cuales han impuesto al sector del vacuno de leche unas condiciones de producción kafkianas, dando lugar a unas consecuencias que se  reflejan fielmente en la frase de Frederic Jameson: “Es más fácil imaginar el fin del mundo, que imaginar el fin del capitalismo”.






[1] http://salamancartvaldia.es/not/143097/monstruo-lacteo-consecuencia-desregulacion-mercado/ 

martes, 24 de octubre de 2017

QUÉ FUE AQUELLO DE LA HEROÍNA. Parte II.

César Méndez Anciones
Historiador. Miembro del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

La búsqueda de una explicación a cómo esta droga ilustre de alto poder adquisitivo pasó rápidamente a ser una droga proletaria - clase asociada al consumo de alcohol y no ha drogas ilícitas-, ha llevado a diferentes autores y corrientes populares a varias teorías. 
Los sectores más conservadores de línea prohibicionista apuntaban a la ``teoría de la escalada´´. Ésta defiende que empezar fumando marihuana es el camino directo para acabar en la heroína tras una escalada progresiva con drogas cada vez más potentes. Esto no venía a ser más – afirmaban – que el reflejo del fracaso moral hedonista que se había introducido tras el final de la dictadura y los excesos de libertad,[1] argumento que en la actualidad ha quedado totalmente desechado.
A principios de los 80, la revista de izquierdas El Viejo Topo proporcionaba una explicación psicológica. Ésta venía a defender que la rebeldía antisocial – no por ello política - y la posibilidad de aventura son percibidas como motivaciones directas a la hora de iniciarse en su consumo. La unánime condena y el rechazo que suscita su consumo por la sociedad confirman el sentimiento de ``estar fuera de la ley´´ cuando se consume dicha sustancia.[2]Aunque, añado, eso debería ser igual entre otras drogas conocidas, tanto ``duras´´ como ``blandas´´ entre la población adolescente tal y como conocemos. Este argumento podría estar en consonancia con el fin del franquismoy la moda progresista que en los ochenta arrasó la escena juvenil, el traspasar las fronteras de lo establecido, de buscar nuevas experiencias y distintas conexiones que les hicieran sentir modernos y rebeldes. La salida de la prohibicionista dictadura y el intentar conocer otras experiencias se encontraron con la heroína, a la que empezaban por esnobismo y una extrema curiosidad por el fruto prohibido – afirma el ex guitarrista de Loquillo y los Trogloditas Sabino Méndez - .[3]
El uso de heroína ya había comenzado a considerarse en los 70 como una práctica cultural y transgresora que grandes artistas marcaban y popularizaban en la gran escena internacional junto con el nuevo protagonismo del rock. Bandas como Lou Reed, The Rolling Stones o Eric Clapton, referentes de la época, aparte de consumirla, le dedicaban grandes temas. Algunos artistas como la icono Janis Joplin, el maestro zurdo de la guitarra JimiHedrix o el célebre líder de TheDoors, Jim Morrison, ya habían muerto por sobredosis de heroína, los tres a los 27 años en 1970/1971. Ahora enmarcamos España en La Movida Madrileña y el ``vive rápido y deja un cadáver bonito´´ que el ``sexo, drogas y rock and roll´´ había vendido al resto de los mortales en EEUU llegaba ahora – de manera bastante más cutre y de peor calidad musical – a la escena española.  En los televisores estatales se retransmitía ``La Bola de Cristal´´, programa en el que se daba voz a personajes como Alaska o Antonio Vega, abanderados de aquella ``Movida´´. Éstos eran presentados al país como agentes transgresores y contraculurales que traían la modernidad con letras y melodías simples y nada profundas.`` Mi novio es un zombi que volvió del otro mundo para estar conmigo, ahora mi vida tiene sentido´´ de la propia Alaska refleja la simpleza nombrada anteriormente, con un largo etcétera de grupos de la época como Los Inhumanos ``me duele la cara de ser tan guapo´´; o Mecano cantando sobre las fiestas y el maquillaje, mensajes apolíticos que inundaban los espacios públicos y festivos. [4]
Mientras, otros gruposquesi llevaban en su mensaje un carácter rompedor y político, de crítica y lucha social en contra del paro que asolaba la juventud española junto con la droga, de la corrupción policial o abusos estatales; eran marginados a aquellos lugares donde se respiraba una actitud más combativa. Es el caso del País Vasco, lugar de donde eran muchas de estas bandas como Kortatu o la Polla Records. Sus mensajes llegaban a lugares obreros donde la reconversión industrial y la crisis dejó un mayor impacto económico, político y social. Pero también la heroína causó estragos entre ellos. Grupos como Cicatriz o Eskorbuto quedaron arrasados por la aguja, como ya antes lo hizo Sid Vicious – bajista de la banda punk inglesa Sex Pistols -.
En relación a esto, el sociólogo francés Gerard Mauger[5] señalaba al sector de izquierdas y revolucionarios como potenciales consumidores.Mentes más abiertas a nuevas experiencias y sensaciones, menos reaccionarios ante los estupefacientes, los cuales veían la heroína como puerta de acceso a otro mundo más allá de la sociedad adulta, opresiva y opresora. El mundo de la música, la pintura o la literatura necesitaban del uso de drogas - afirma el autor-. Así, la droga sería llevaba a los sectores populares por aquellos jóvenes obreros que habían mantenido contacto con las vanguardias descritas anteriormente, con el ambiente cultural e ilustrado, favorecido por los nuevos sistemas de educación que habían brindado a las nuevas clases trabajadoras la oportunidad de acceso a las universidades. El carácter glamuroso y cultural que ésta aportaba al principio se fue perdiendo con su masificación entre las capas populares que empezaron a emplear la heroína como venían consumiendo el alcohol, para embriagarse y pertenecer a un grupo social.[6] Es la teoría que usa Juan Carlos Usó para defender por qué la heroína hizo estragos entre la juventud combativa del Estado español y desmontar así la teoría como arma de estado.
Me permitiré plasmar un párrafo de la película Trainspotting que a mi parecer marca perfectamente esta síntesis de exploración y rebeldía contra los cánones sociales establecidos, contra la vida infeliz que ofrecía el capitalismo, a favor de la vida placentera aunque fuese corta (o precisamente por este motivo habría que deshacerse de la monotonía de las vidas comunes) y desazón vital:
 ``Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida. ¿Pero por qué iba a querer yo hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: yo elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?´´[7]
Y es que a la hora de explicar la incidencia de la heroína en la clase trabajadora, teóricos hacen énfasis en la búsqueda de la evasión de una realidad negra para aquella juventud obrera en la que sus familias habían sido despedidas con la reconversión industrial o sufrían en gran medida las consecuencias de la crisis en la que llegaban los ochenta como los astilleros o altos hornos. El desarraigo llevaba – explican - a experimentar nuevas emociones, con una generación del baby boom que no tenía donde colocarse laboralmente[8]. Esta tesis también sería apoyada por el psiquiatra Enrique González Duro, quien realizó una primera aproximación crítica a la historia del consumo de drogas en España en la que afirmaba que la clave del fenómeno radicaba en el desencanto político y moral en una juventud desesperada que ya no creía en nada.[9]
Además, la falta de información que había al respecto de la droga – recordemos, ante un gobierno sobrepasado de la situación - fue otro factor importante a tener en cuenta, tal y como afirma Alaska: ``no teníamos información, te ponían todas las drogas al mismo nivel, decían que un porro era tan peligroso como un chute´´[10]. Así, el escritor Pepe Ribas apelaba a la ingenuidad[11]. No había información sobre la heroína y sus consecuencias, tampoco sobre el SIDA.
Pero, tal y como afirma el troglodita Sabino Méndez, no hay que olvidar lo placentera que era. Muchos la calificaban como la mejor droga, como la madre de todas ellas y la más placentera, la droga de los ángeles, la ``gran aspirina´´. ``Las drogas tienen un problema y es que están muy ricas´´[12]. Del mismo modo se nos muestra de nuevo en la película de los noventa Trainspotting transcurrida en Escocia, donde el protagonista afirma ``La gente se cree que esto no es más que miseria y desesperación y muerte y toda esa mierda que no hay que olvidar, pero lo que olvidan es el placer que supone. De lo contrario no lo haríamos (…) Coge el mejor orgasmo que hayas tenido, multiplícalo por mil y ni si quiera andarás cerca´´.De manera similar nos lo mostraba ya Eloy dela Iglesia en El Pico, esta vez en Bilbao como escenario, donde el protagonista afirma: ``Como esto no hay nada tío. Ni el chocolate ni las anfetas ni los tripis. Te da la paz. Fíjate que chorrada, esa paz de la que tanto hablan la encuentras de repente así, esnifando. Y te sientes tranquilo, tranquilo…´´  
 Haciendo una breve síntesis de este segundo artículo, se podría decir que la atracción por lo prohibido a imitación de grandes artistas conjugado con la rebeldía social postfranquista;y la evasión de la penosa realidad político-económica, junto con una mala praxis de políticas estatales explicarían, según la corriente tradicional, la incidencia de esta droga en las clases y barrios obreros.
Pero, ¿en qué quedó todo eso de la implicación de las fuerzas del Estado?



[1] USÓ, JUAN CARLOS. ¿Nos matan con heroína? Sobre la intoxicación farmacológica como arma de
Estado. España, 2015.  ISBN 978-84-608-3480-9. pg. 80
[2]AGUIRRE, JOSÉ LUIS. Voces toxicómanas. El Viejo Topo. 00.05.1981. pg. 36-40
[3]MÉNDEZ, SABINO. Corre, rocker: crónica personal de los ochenta. Madrid, Espasa. 2000. 51 HALL, STUART Y JEFFERSON, TONI. Rituales de resistencia. Subculturas juveniles en la Gran Bretaña de postguerra. Madrid, Traficantes de Sueños. pg. 195.
[4]Contra la Movida Madrileña: posmodernidad a la española. http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/399801/index.php
[5]MAUGER, GÉRARD. Les bandes, le mileu et la bohèmepopulaire; Études de sociologie de la déviance des jeunes des clases populaires (1975-2005). París, Belin. 2006. Cap. VI.
[6]USÓ, JUAN CARLOS. ¿Nos matan con heroína? Sobre la intoxicación farmacológica como arma de
Estado. España, 2015.  ISBN 978-84-608-3480-9. pg. 98
[7]WELSH, IRVINE. Traispottin. 1993. Adaptación de la novela al cine por el director Danny Boyle en 1996.
[8]Documental ``LOS 80, DROGAS, SIDA Y ROCK´´. Habla Teresa Laespada del Instituto Deusto de Drogodependencia, 2013.
[9]USÓ, JUAN CARLOS. ¿Nos matan con heroína? Sobre la intoxicación farmacológica como arma de
Estado. España, 2015.  ISBN 978-84-608-3480-9. pg. 78
[10]CURRA, ANA. Hubo dos Movidas: la light que se ha vendido, y la de los perdedores y transgresores.  http://www.jotdown.es/2014/02/ana-curra-hubo-dos-movidas-la-light-que-se-ha-vendido-y-la-de-losperdedores-y-transgresores/   
[11]ARRIOLA, JUSTO. A los pies del caballo.Narcotráfico, heroína y contrainsurgencia en Euskal
Herria. Navarra, 2016. ISBN 978- 84-16350 -68-1. pg. 232
[12]http://www.elespanol.com/reportajes/entrevistas/20170602/220728431_0.html  

jueves, 5 de octubre de 2017

Presentación del libro: El Marxismo y la encrucijada postmoderna: notas para una historia social y cultural. Gustavo Hernández Sánchez. Grupo de estudios culturales A. Gramsci


QUÉ FUE AQUELLO DE LA HEROÍNA. Parte I.


César Méndez Anciones
Historiador. Miembro del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

            Son algunas las referencias que nos llegan en relación a este fenómeno a la población más joven nacida después de la década de los ochenta, o ``milenials´´, como ahora se nos denomina. Sin ir más lejos la famosa canción ``heroína´´ de los rumberos Los Calis en 1986 ya narraba la diabólica dependencia que genera la misma. También la serie que retransmite Televisión Española (TVE) ``Cuéntame´´ - con la que mi generación ha crecido - hace eco de la misma al llegar a los 80, ocupando la heroína alguno de sus capítulos con la adicción de Inés y la muerte por sobredosis de su pareja. Pero si nos ponemos a hablar de filmografías, sin duda alguna, ``El Pico´´ del director Eloy de la Iglesia nos mostraba la cruda realidad en 1983, convirtiéndose en una obra de referencia sobre el cine social español. Para algunas personas la heroína representa uno de los puntos negros de la historia social española que se llevó por delante a toda una generación de diferentes barrios, así lo indican, por ejemplo, el escritor Javier Cercas o Carmen Avedaño (Madres Contra la Droga). Para otros, como el historiador Juan Carlos Usó: `` la heroína no fue un problema tan general y extendido, sino que hubo mucho de folclore mediático y exageración´´[1].
            Lo cierto es que El Observatorio Español de la Droga y la Toxicomanía (OEDT) estima que el número de personas fallecidas en el estado español por sobredosis entre 1983 y 1997 se elevó a 15.910[2], número que aumenta con los fallecimientos producidos por la nueva enfermedad de los 80´, el SIDA, que dejaba tras sí 35.000 muertes[3]. El 70% de ellas estaban relacionadas con el contagio a través del consumo de drogas, lo que posicionaba a España en el primer país europeo en cuanto a casos acumulados de SIDA relacionados con la heroína (debido a su fácil contagio al compartir aguja). Mientras, el gobierno socialista se mostraba incapaz de adoptar medidas que ya se estaban tomando en el resto Europa, como los programas de intercambio de jeringuillas. Solo en la séptima galería de la cárcel de Carabanchel se usaban de una a cinco jeringuillas para trescientos presos ante una negativa a la demanda de estas propuestas[4].
            Se podría decir entonces que la heroína ha causado alrededor de unas 40.500 muertes en España desde el año 1983 hasta 1997, sin contar asesinatos por robos para costearse el chute, ni suicidios de personas sobrepasadas por aquella situación y de las cuales muchos tenemos referencias cercanas (conocidos, del pueblo, del barrio…). Para ser conscientes de tal magnitud diré que los asesinatos producidos por ETA -por ejemplo- en toda su historia son de 849 personas.
            Entonces, ¿cómo es posible que, para algunos, solo sea una mitificación? Posiblemente el entorno jugara un papel fundamental a la hora de percibir las diferentes realidades sobre la droga. Mientras en Burgos los jóvenes consumidores se estimaban en un 3,9% de drogadictos en 1984 según El País tras una investigación interdisciplinar coordinada por el catedrático de sociología de la universidad de Salamanca Jesús María Vázquez[5]; en la cuenca minera de Asturias, según el mismo periódico, el número de jóvenes de que consumían droga habitualmente se elevaba a un 30%, en una investigación de Antonio Hevia Rodríguez en el mismo año (cannabis 71,7% ,tranquilizantes el 34,1% y estimulantes 27,2% de dichos jóvenes)[6]. Zonas obreras e industriales arrasadas por las políticas liberalizadoras – Ley 27/1984 sobre reconversión e industrialización[7]-de Felipe González y sus ministros Boyer y Solchaga -presentaban un mayor número de adictos.
            Esta droga que a mediados de los 70´se reducía a un cerrado sector de familias ilustres de alto poder adquisitivo (hijos de periodistas, directores de cine o políticos), elitista y para el consumo propio, comenzó a crecer sin freno[8]. El periodo comprendido entre 1979 y 1982 coincidió con el mayor índice de nuevos consumidores de entre 15 y 44 años, con un máximo de 190 inicios por cada 100.000 habitantes en 1980[9]. Los más afectados fueron varones jóvenes residentes en zonas urbanas de bajo nivel adquisitivo, aunque integrados socialmente, siendo el 79% de los consumidores de extracción humilde trabajadora. Con el paso del tiempo se agudizó en amplios sectores de jóvenes proletarios y subproletarios. El producto conoció entonces una duplicación del precio de venta en el mercado[10].
            Otra noticia del mismo diario en el año 1984 nos afirma que San Sebastián (de 180.000 habitantes entonces) ``tiene la mayor población mundial adicta a la droga´´ por delante de Nueva York o Londres (de siete millones de habitantes), a la vez que declaraba que en España había unos 150.000 adictos a la heroína y la cocaína – datos similares a los que ofreció ministerios de Sanidad y Consumo, Trabajo y Seguridad Social y Cultura un año después[11]-El número de consumidores habituales de heroína aumentó en un 58,2% desde 1980 hasta 1985[12].
            No fue hasta 1985 cuando el gobierno de Felipe González puso en marcha un ineficaz Plan Nacional sobre Drogas, con unas medidas cada vez más duras con el consumidor y pequeño traficante (Ley de 1988 y 1992 o ``Cocuera´´) que hicieron que España se convirtiera en el país europeo occidental con la mayor tasa de encarcelamiento, estando el 70% de ellos relacionados directa o indirectamente con las drogas[13] (cifra que otros autores aumentan hasta el 90%[14]). El Plan Regional daba metadona desde 1986 y atendía cada año entre unas 30 y 40 personas en Madrid, algo irrisorio si lo comparamos con la cifra de adictos. Solo en el barrio obrero de Tetuán, el 8% de la población nacida ente 1951 y 1970 habían sido heroinómanos, muchos de ellos desde los trece años[15]. En sus primeros tres años de vida solo atendió al 1% de heroinómanos de Madrid. Las respuestas no llegaban, a pesar de ampliarse los convenios con los ayuntamientos o Cruz Roja para el tratamiento con metadona, pues finalmente se comprobó que era lo más eficaz para tratar la adicción. No fue hasta junio de 2002 cuando la agencia antidroga acabó con la lista de espera[16]. Ejemplo fueron las organizaciones vecinales que empezaron a entender a los drogodependientes como enfermos y no como criminales, siendo La Coordinadoras de Barrios de Madrid uno de los ejemplos más llamativos, o ``Erguete´´ o Madres Contra la Droga que comenzaron a poner de relevancia la impunidad de los narcos.
            Ante estos datos es inevitable que varias preguntas se nos vengan a la cabeza. ¿Por qué la heroína?, ¿cuáles fueron los motivos para la diferencia entre barrios, ciudades y clases sociales?, ¿cómo es posible la tan rápida extensión social? Seguiremos con el hilo en los siguientes artículos.




[1] Heroína como arma de estado: así se desmonta el mito más absurdo de la izquierda, El Coonfidencial.
[2] Observatorio Español de la Droga y la Toxicomanía: Informe 2011: Situación y tendencias de los
problemas de las drogas en España. Madrid. Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. 2011. pg.
189
[3] Secretaria del Plan Nacional sobre el SIDA: VIH y SIDA en España: situación epidemológica, 2001.
Madrid, Ministerio de Sanidad y Consumo, 2002.
[4] JUAN GAMELLA y RAÚL LUMBRERAS (testigo ex -heroinómano). Reportaje TeleMadrid
``Generación destruida por la heroína´´
[5] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´: El 3,9% de los jóvenes de Burgos son drogadictos habituales, El País.
[6] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´: El 30% de los jóvenes de las localidades industriales asturianas
[7] YEBRA CEMBORAIN, RAÚL OSCAR. Reconversión industrial, en Revista española de financiación
y contabilidad, ISSN 0210-2412, Nº 47, 1985 , pg. 415
[8] GALLERO, JOSE LUIS. Solo se vive una vez: Esplendor y ruina de la movida madrileña. Madrid,
Ardora, 1991. pg. 155 – 156. `` La droga era muy limpia entonces. Venía de la India o de Tailandia, vía
Ámsterdam. Ibas a Ámsterdam y te traías dos gramitos. Muy elitista. Los primeros yonquis que hubo en España eran gente con mucha clase. No había problemas de ningún tipo, no había sida, no había enfermedades´´ 
[9]SÁNCHEZ-NIUBO, ALBERT; FORTIANA, JOSEP; BARRIO, GREGORIO; SUELVES,  JOSEPMª; CORREA, JUAN FCO; DOMINGO-SALVANY, ANTONIA. Problematicheroin use incidencetrends in Spain. Adicction. 00.02.2009. pg. 248-255
[10]GAMELLA, JUAN F. Los heroinómanos de un barrio de Madrid: un estudio cuantitativo mediante métodos etnográficos. Antropología. 00.03.1993 – 00.10.1997. pg. 57-101
[11] USÓ, JUAN CARLOS. ¿Nos matan con heroína? Sobre la intoxicación farmacológica como arma de
Estado. España, 2015.  ISBN 978-84-608-3480-9. pg. 119. HEMEROTECA ``EL PAÍS´´: San Sebastián tiene la mayor población mundial adicta a la droga.
[12]RODRIGUEZ, M.E. y ANGLÍN, M.D. The epidemiology ofillicit drug use in Spain. UNDOC UnitedNations Office onDrugs and Crime. 01/01/1987
[13]Federación Española de Sociología: la evolución de la población carcelaria en España (1975-2007).
[14]ESCOHOTADO, ANTONIO. Historia General de las Drogas. Madrid, 1998. ISBN 84-206-3516-2. pg. 842
[15]GAMELLA, JUAN F. Heroína en España, 1977 – 1996. Balance de una crisis de drogas
[16]Reportaje de TeleMadrid. La Generación destruida por la heroína