jueves, 5 de octubre de 2017

QUÉ FUE AQUELLO DE LA HEROÍNA. Parte I.


César Méndez Anciones
Historiador. Miembro del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

            Son algunas las referencias que nos llegan en relación a este fenómeno a la población más joven nacida después de la década de los ochenta, o ``milenials´´, como ahora se nos denomina. Sin ir más lejos la famosa canción ``heroína´´ de los rumberos Los Calis en 1986 ya narraba la diabólica dependencia que genera la misma. También la serie que retransmite Televisión Española (TVE) ``Cuéntame´´ - con la que mi generación ha crecido - hace eco de la misma al llegar a los 80, ocupando la heroína alguno de sus capítulos con la adicción de Inés y la muerte por sobredosis de su pareja. Pero si nos ponemos a hablar de filmografías, sin duda alguna, ``El Pico´´ del director Eloy de la Iglesia nos mostraba la cruda realidad en 1983, convirtiéndose en una obra de referencia sobre el cine social español. Para algunas personas la heroína representa uno de los puntos negros de la historia social española que se llevó por delante a toda una generación de diferentes barrios, así lo indican, por ejemplo, el escritor Javier Cercas o Carmen Avedaño (Madres Contra la Droga). Para otros, como el historiador Juan Carlos Usó: `` la heroína no fue un problema tan general y extendido, sino que hubo mucho de folclore mediático y exageración´´[1].
            Lo cierto es que El Observatorio Español de la Droga y la Toxicomanía (OEDT) estima que el número de personas fallecidas en el estado español por sobredosis entre 1983 y 1997 se elevó a 15.910[2], número que aumenta con los fallecimientos producidos por la nueva enfermedad de los 80´, el SIDA, que dejaba tras sí 35.000 muertes[3]. El 70% de ellas estaban relacionadas con el contagio a través del consumo de drogas, lo que posicionaba a España en el primer país europeo en cuanto a casos acumulados de SIDA relacionados con la heroína (debido a su fácil contagio al compartir aguja). Mientras, el gobierno socialista se mostraba incapaz de adoptar medidas que ya se estaban tomando en el resto Europa, como los programas de intercambio de jeringuillas. Solo en la séptima galería de la cárcel de Carabanchel se usaban de una a cinco jeringuillas para trescientos presos ante una negativa a la demanda de estas propuestas[4].
            Se podría decir entonces que la heroína ha causado alrededor de unas 40.500 muertes en España desde el año 1983 hasta 1997, sin contar asesinatos por robos para costearse el chute, ni suicidios de personas sobrepasadas por aquella situación y de las cuales muchos tenemos referencias cercanas (conocidos, del pueblo, del barrio…). Para ser conscientes de tal magnitud diré que los asesinatos producidos por ETA -por ejemplo- en toda su historia son de 849 personas.
            Entonces, ¿cómo es posible que, para algunos, solo sea una mitificación? Posiblemente el entorno jugara un papel fundamental a la hora de percibir las diferentes realidades sobre la droga. Mientras en Burgos los jóvenes consumidores se estimaban en un 3,9% de drogadictos en 1984 según El País tras una investigación interdisciplinar coordinada por el catedrático de sociología de la universidad de Salamanca Jesús María Vázquez[5]; en la cuenca minera de Asturias, según el mismo periódico, el número de jóvenes de que consumían droga habitualmente se elevaba a un 30%, en una investigación de Antonio Hevia Rodríguez en el mismo año (cannabis 71,7% ,tranquilizantes el 34,1% y estimulantes 27,2% de dichos jóvenes)[6]. Zonas obreras e industriales arrasadas por las políticas liberalizadoras – Ley 27/1984 sobre reconversión e industrialización[7]-de Felipe González y sus ministros Boyer y Solchaga -presentaban un mayor número de adictos.
            Esta droga que a mediados de los 70´se reducía a un cerrado sector de familias ilustres de alto poder adquisitivo (hijos de periodistas, directores de cine o políticos), elitista y para el consumo propio, comenzó a crecer sin freno[8]. El periodo comprendido entre 1979 y 1982 coincidió con el mayor índice de nuevos consumidores de entre 15 y 44 años, con un máximo de 190 inicios por cada 100.000 habitantes en 1980[9]. Los más afectados fueron varones jóvenes residentes en zonas urbanas de bajo nivel adquisitivo, aunque integrados socialmente, siendo el 79% de los consumidores de extracción humilde trabajadora. Con el paso del tiempo se agudizó en amplios sectores de jóvenes proletarios y subproletarios. El producto conoció entonces una duplicación del precio de venta en el mercado[10].
            Otra noticia del mismo diario en el año 1984 nos afirma que San Sebastián (de 180.000 habitantes entonces) ``tiene la mayor población mundial adicta a la droga´´ por delante de Nueva York o Londres (de siete millones de habitantes), a la vez que declaraba que en España había unos 150.000 adictos a la heroína y la cocaína – datos similares a los que ofreció ministerios de Sanidad y Consumo, Trabajo y Seguridad Social y Cultura un año después[11]-El número de consumidores habituales de heroína aumentó en un 58,2% desde 1980 hasta 1985[12].
            No fue hasta 1985 cuando el gobierno de Felipe González puso en marcha un ineficaz Plan Nacional sobre Drogas, con unas medidas cada vez más duras con el consumidor y pequeño traficante (Ley de 1988 y 1992 o ``Cocuera´´) que hicieron que España se convirtiera en el país europeo occidental con la mayor tasa de encarcelamiento, estando el 70% de ellos relacionados directa o indirectamente con las drogas[13] (cifra que otros autores aumentan hasta el 90%[14]). El Plan Regional daba metadona desde 1986 y atendía cada año entre unas 30 y 40 personas en Madrid, algo irrisorio si lo comparamos con la cifra de adictos. Solo en el barrio obrero de Tetuán, el 8% de la población nacida ente 1951 y 1970 habían sido heroinómanos, muchos de ellos desde los trece años[15]. En sus primeros tres años de vida solo atendió al 1% de heroinómanos de Madrid. Las respuestas no llegaban, a pesar de ampliarse los convenios con los ayuntamientos o Cruz Roja para el tratamiento con metadona, pues finalmente se comprobó que era lo más eficaz para tratar la adicción. No fue hasta junio de 2002 cuando la agencia antidroga acabó con la lista de espera[16]. Ejemplo fueron las organizaciones vecinales que empezaron a entender a los drogodependientes como enfermos y no como criminales, siendo La Coordinadoras de Barrios de Madrid uno de los ejemplos más llamativos, o ``Erguete´´ o Madres Contra la Droga que comenzaron a poner de relevancia la impunidad de los narcos.
            Ante estos datos es inevitable que varias preguntas se nos vengan a la cabeza. ¿Por qué la heroína?, ¿cuáles fueron los motivos para la diferencia entre barrios, ciudades y clases sociales?, ¿cómo es posible la tan rápida extensión social? Seguiremos con el hilo en los siguientes artículos.




[1] Heroína como arma de estado: así se desmonta el mito más absurdo de la izquierda, El Coonfidencial.
[2] Observatorio Español de la Droga y la Toxicomanía: Informe 2011: Situación y tendencias de los
problemas de las drogas en España. Madrid. Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. 2011. pg.
189
[3] Secretaria del Plan Nacional sobre el SIDA: VIH y SIDA en España: situación epidemológica, 2001.
Madrid, Ministerio de Sanidad y Consumo, 2002.
[4] JUAN GAMELLA y RAÚL LUMBRERAS (testigo ex -heroinómano). Reportaje TeleMadrid
``Generación destruida por la heroína´´
[5] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´: El 3,9% de los jóvenes de Burgos son drogadictos habituales, El País.
[6] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´: El 30% de los jóvenes de las localidades industriales asturianas
[7] YEBRA CEMBORAIN, RAÚL OSCAR. Reconversión industrial, en Revista española de financiación
y contabilidad, ISSN 0210-2412, Nº 47, 1985 , pg. 415
[8] GALLERO, JOSE LUIS. Solo se vive una vez: Esplendor y ruina de la movida madrileña. Madrid,
Ardora, 1991. pg. 155 – 156. `` La droga era muy limpia entonces. Venía de la India o de Tailandia, vía
Ámsterdam. Ibas a Ámsterdam y te traías dos gramitos. Muy elitista. Los primeros yonquis que hubo en España eran gente con mucha clase. No había problemas de ningún tipo, no había sida, no había enfermedades´´ 
[9]SÁNCHEZ-NIUBO, ALBERT; FORTIANA, JOSEP; BARRIO, GREGORIO; SUELVES,  JOSEPMª; CORREA, JUAN FCO; DOMINGO-SALVANY, ANTONIA. Problematicheroin use incidencetrends in Spain. Adicction. 00.02.2009. pg. 248-255
[10]GAMELLA, JUAN F. Los heroinómanos de un barrio de Madrid: un estudio cuantitativo mediante métodos etnográficos. Antropología. 00.03.1993 – 00.10.1997. pg. 57-101
[11] USÓ, JUAN CARLOS. ¿Nos matan con heroína? Sobre la intoxicación farmacológica como arma de
Estado. España, 2015.  ISBN 978-84-608-3480-9. pg. 119. HEMEROTECA ``EL PAÍS´´: San Sebastián tiene la mayor población mundial adicta a la droga.
[12]RODRIGUEZ, M.E. y ANGLÍN, M.D. The epidemiology ofillicit drug use in Spain. UNDOC UnitedNations Office onDrugs and Crime. 01/01/1987
[13]Federación Española de Sociología: la evolución de la población carcelaria en España (1975-2007).
[14]ESCOHOTADO, ANTONIO. Historia General de las Drogas. Madrid, 1998. ISBN 84-206-3516-2. pg. 842
[15]GAMELLA, JUAN F. Heroína en España, 1977 – 1996. Balance de una crisis de drogas
[16]Reportaje de TeleMadrid. La Generación destruida por la heroína

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