miércoles, 7 de marzo de 2018

YO POR ELLAS MADRE Y ELLAS POR MI. 8M HACIA LA HUELGA FEMINISTA




En la línea de Silvia Federecci consideramos que la huelga del 8 de Marzo nos permite reflexionar sobre las fuerzas que tenemos y conocer las dificultades organizativas de las movilizaciones y luchas, cómo nos afectan y de qué manera a las diferentes realidades de las mujeres. Nos permite saber e indagar en lo que necesitamos de inmediato y en cuáles son los objetivos futuros. No se trata solo de hacer huelga el 8M, se trata de que no paremos de crear prácticas comunes, espacios de debate, lazos, estrategias, resistencias y conciencia para el cambio, que vendrá del reparto de la riqueza y no de la opresión de unos seres humanos sobre otros. La calle es nuestra el 8 de Marzo y siempre y vamos a reivindicarla hasta que no quede ni una sola mujer en el mundo con miedo a disfrutarla. Las feministas hemos llegado para quedarnos, autogobernarnos y trasformar la realidad desigual en un espacio justo de convivencia.

Desde el PP nos demuestran que lo han entendido muy bien cuando en un documento interno que sacaron hace unos días explicaban sus razones para oponerse a la huelga señalando que la protesta pretende "romper nuestro modelo de sociedad occidental". Inés Arrimadas también demuestra haberlo comprendido cuando aseguraba hace unos días en La Sexta Noche que las reivindicaciones del movimiento 8M "van contra el sistema capitalista".¡Claro que sí!, que queremos acabar con este modelo de sociedad que prima la ganancia inmediata y el individualismo sobre el beneficio de la mayoría, que responde a los intereses de un pequeño porcentaje de la población mundial y genera competencia, que permite que las mujeres cobremos menos dinero por el mismo trabajo o incluso que trabajemos gratis: bien es sabido que los servicios sociales del Estado no podrían sostenerse si no fuera por la economía del cuidado de los niños y las niñas, de las personas mayores, dependientes y enfermas, cuidado que realizamos en gran mayoría mujeres sin ningún tipo de remuneración económica a cambio. Que permite que nos maltraten y nos asesinen, 99 feminicidios en España solo durante el pasado año, 53 oficiales. Y según ONU MUJERES se estima que el 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo han sufrido violencia física y/o sexual por parte de su compañero sentimental o violencia sexual por parte de una persona distinta a su compañero sentimental en algún momento de su vida. Hablamos de acabar con el sistema que permite además que seamos las personas más pobres y más analfabetas del  mundo: según el PNUD (Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo) el 78% de las personas pobres son mujeres. Otros datos revelados por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) exponen que el 75% de las personas analfabetas son mujeres o niñas, teniendo en cuenta las diferencias entre países “ricos y pobres”, clase social, orientación sexual y raza.

La actitud de Soraya Saez de Santa Maríanos ayuda a entender cómo funciona el reparto de los cuidados en función de la clase social, cuando afirmaba muy orgullosa que pudo incorporarse al trabajo al poco tiempo de dar a luz. Quizá Saez de Santamaria pudo “permitirse” pagar a otra personapara que cuidase de su bebé, que teniendo en cuenta las estadísticas en torno al trabajo de cuidados, pudo pagar más biena otra mujer para que cuidase de su bebé, pero normal es que tengamos que cuidar de nuestras criaturas nosotras si ninguna facilidad ni corresponsabilidad, compatibilizándolo además con el trabajo asalariado fuera del hogar por miedo a perder esta fuente de ingresos.

Sin intención de enfrentar a las mujeres,vemos necesario tener en cuenta la importancia de conocer bien contra que luchamos para empezar a tejer estrategias de lucha, y el feminismo si quiere realmente conseguir una sociedad más justa es necesario que sea comprendedido desde el sistema político económico y social en el que está inmerso. Por eso se ponen tan nerviosas las mujeres que tienen miedo a perder sus privilegios cuando cuestionamos, y para prueba el manifiesto “No nacemos víctimas” publicado hoy mismo en la columna de opinión de El País, un texto, por otra parte cargado de demagogia y desconocimiento sobre los movimientos feministas.

Hoy y siempre queremos tener en cuenta la perspectiva de la clase social dentro de las opresiones de las mujerespara que el feminismo sea de verdad un movimiento y una lucha liberadora y no un simple cambio en el poder de caras femeninas por masculinas manteniendo el mismo status quo. Pues cuando hablamos de feminismo hablamos de una forma más justa de entender la vida, del reparto de la riqueza y del poder teniendo en cuenta la liberación completa de las mujeres.La lucha contra la contaminación, contra el capitalismo, la precarización de la vida y contra el patriarcado son momentos diferentes de una misma lucha.

Mi sororidad incondicional con las mujeres acaba donde empieza mi conciencia de clase, es decir, que mi sororidad con Ana Patricia Botín, la que desde su dirección del banco Santander desahucia a familias como la mía, acaba donde empieza mi conciencia de clase cuando veo trabajar a mi padre o a mi compañero. La igualdad de género no la queremos para que haya explotadoras además de explotadores, la queremos para ser libres de verdad. Por eso hablamos de un cambio radical de las estructuras que tenga en cuenta cuestiones como el medio ambiente, el capitalismo y el patriarcado, porque como decíamosno se trata solo de las mujeres alcancemos el poder, sino de que lo repartamos. Qué ejemplo de feminismo puede representar Angela Merkel, con sus políticas económicas de austeridad para los países del sur de Europa, que nos tienen en la ruina a muchas españolas. O de que me sirve que alcancemos puestos de representación en el ejército si va a seguir comprometiéndonos a matar a otras mujeres en otros países con el objetivo de controlar los recursos del mundo…

Como dijo Rosa Luxemburgo “Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”.




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